Les comparto una teoria muy personal.¿Por qué hay niños que dedican toda su energía mental y física, además de su tiempo, para molestar, acosar y golpear a otros compañeros o “amigos” que obviamente son más “débiles” física y/o emocionalmente que ellos? Ya sea en casa o en la escuela?entre líneas” con ¡LÍMITES!
Seguramente, si consulto los libros de “Quiobole con…” de Gaby Vargas y Yordi Rosado, encontraré algunas respuestas y sugerencias a mis inquietudes. Sin embargo, quiero explayar mis teorías, para sacar un poco de la frustración que llevo dentro…
Pues si, he visto de cerca este problema. Y soy la mamá de un pre-adolescente de 12 años que es, digamos, parte de las “víctimas” de este tipo de “niño-gañan”, que te encuentras en TODOS lados, y hoy en día identificamos como “BULLIES”.
Como preguntaba arriba: ¿Por qué son así los “bullies”?
Para mi sólo hay una respuesta, PERO con muchas ramificaciones.
Son así, por que necesitan atención, y la atención DEBE venir de los padres.
Creo, pienso, y por lo que he observado, casi podría asegurar que estos niños han sido descuidados, intencional o no intencionalmente, por sus padres, y tristemente (echándome yo misma la soga al cuello, si fuera mi caso) y peor aun, especialmente descuidados por las respectivas “mamis” de estos “angelitos”. Y me enfoco a las mamas, ya que por costumbre, en nuestro país, en nuestro medio socio-cultural y económico, somos las que normalmente estamos en casa al cuidado de los niños. Estoy segura que hay excepciones.
Si, señoras, no nos hagamos tarugas. Sus hijos pueden estar muy bien desayunaditos, y limpiecitos para ir a la escuela. Pueden recogerlos personalmente en la escuela TODOS los días, para luego ir a casa a comer la rica comida que ustedes planearon y vamos a pensar que, hasta prepararon personalmente con “el cariño de mamá”, etc.
A lo que me refiero es que los hijos pueden estar perfectamente bien atendidos, por ustedes, en todas sus necesidades primarias de índole cotidiano, o ¿por que no decirlo? Por la sirvienta de la casa. Por que para ese tipo de atenciones, la sirvienta una vez que esta bien entrenada, lo puede hacer igual de bien que nosotras como madres…y hasta puede que tengan mejor sazón para cocinar. Y por supuesto que estas actividades son parte de lo que debemos atender como madres y padres. Es parte de lo que nos “compramos” una vez que decidimos tomar la responsabilidad de tener hijos.
¡Pero no! No se confundan. En realidad, tristemente, lo que mas descuidada tenemos, es la atención emocional y mental que necesitan estos niños, y más aun cuando van creciendo y convirtiéndose en pre y adolescentes en forma. Están en plena revolución de hormonitas que no dejan pensar muy bien a las neuronitas.
Todas pensamos, que conforme van creciendo se van haciendo mas independientes… y así es. “¡Que bendición que ya no tienes que cuidarles los pasos uno a uno durante el día…!” Pensarán ustedes. Pues aquí viene la paradoja y la mala noticia: Cundo se van convirtiendo en adolescentes es cuando MAS atención necesitan y MAS “pegados” (y no solo “pegados” físicamente) debemos estar a ellos.
Y si, ya se lo que están pensando, por que a MI me pasa igual: “Que flojera.” “Si yo lo que quiero es tener mas independencia para hacer mis cosas personales”, o en otros casos “Yo necesito quitarme cosas de la cabeza para progresar en mi trabajo”.
Bueno, pues ahí les va la OTRA mala noticia, para quienes son padres y no lo han notado (y también para aquellos que pretenden serlo): ¡SER PADRE ES DE FLOJERA! Con muchos momentos mágicos y felices, y muchas satisfacciones en el camino, pero también, como dije antes: ¡ES DE FLO-JE-RA!
Sip. Para no entrar en detalles, es un trabajo full-time, 24/7, (como dicen ahora). Es sumado a cualquiera otra actividad que nos ocupe o queramos desempeñar, y no solo eso es la primordial que debemos atender… Ya luego vienen todas las demás. Y si, hay que estar con el ojo y oído agudos, TOOOODO EL TIEMPO, para saber en que andan nuestros hijos.
Ahora: ¿Qué buscan los “bullies”? Bueno, de alguna manera ya contesté esa pregunta un poco más arriba: Buscan ATENCION DE SUS PADRES. Pero, preguntarán ustedes ¿Cómo se las damos? Pues con amor. ¡NEL! ¡NO! ¡WRONG!
Amor es lo que tienen de sobra. Nomás nacen y ya uno se derrite por ellos. ¡No, no y no! No son las expresiones físicas o verbales de amor lo que buscan (aunque NUNCA deben faltar). Lo que buscan es el amor que de alguna manera esta “escondido” y le demostramos
Ejemplo: Uno como adulto, ve una reja en un jardín, con una puerta que solo esta cerrada, sin candado. Justo a lado de la chapa hay un letrero que dice: “CUIDADO ELECTRIFICACDO” junto con la clásica calaverita. ¿Qué te están tratando de decir?
(Y si ya se que parece de kindergarden el ejemplito, pero veo que a este nivel andamos muchos adultos para la educación de los hijos). Te ESTAN DICIENDO (ni siquiera insinuando): “NO TOQUES ESTA REJA. NO TRATES DE ENTRAR, POR QUE TE VAS A DAR UN BUEN ‘TOQUE’ ELECTRICO, Y TE VAS A LASTIMAR.” (Y les recuerdo, la reja NO tiene candado). Sólo un estúpido sería lo suficientemente “valiente” para tratar de abrirla ¿no creen?
Con los “bullies”, la cosa es así: Esta la misma reja, pero NO tiene letrero, por que sus papis no se ocuparon o, mejor dicho, no se PRE-OCUPARON de ponérselo. ¿Qué pasa entonces? Van y tratan de abrir la reja. ¿Por qué? Por que AHÍ esta el jardín. Un jardín para jugar…Perfecto para el base-ball con los amigos… ¿Y luego? ¿Qué pasa? Pues claaaaaro, se dan el “super-toque” eléctrico de la vida. Y pensemos: ¿En realidad, quién fue el causante de ese accidente? ¿El chamaco chamuscado? ¡Por supuesto que no!…No se engañen, fue el adulto irresponsable que no puso el letrero, o es mas, que ni siquiera le dijo al muchachito “aguas, esa reja esta electrificada”. Pues claro que el muchachito, se ha de sentir defraudado, y ha de pensar “tú sabías y no me lo dijiste”, causando severos resentimientos vs. sus padres. Por lo menos YO, así me sentiría.
A dónde voy con esto…Muy sencillo, los padres que no ponen límites hacen niños inseguros del cuidado y atención que NO les proporcionan ni sus propios padres (valga la redundancia). Niños que buscan diferentes y muy creativas formas (generalmente agresivas) de llamar la atención que se me-re-cen y a la que tienen derecho , y que NO están recibiendo. Así de simple.
Por muy molesto que sea para nosotros, como padres, así como para nuestros hijos, que les estemos repitiendo (y no exagero) 30 veces al día las cosas, como: “No hagas esto, cuidado con lo otro, piensa en aquello antes de hacerlo, estas son las consecuencias de lo que estas planeando... etc.” Estas frases y advertencias les dan la seguridad, la tranquilidad, de que hay alguien velando por su bienestar; y por supuesto como resultado, les da la serenidad de sentirse cuidados, acogidos, amados y protegidos por las personas indicadas que son, obviously, sus respectivos padres.
Conclusión: LÍMITES BIEN ESTABLECIDOS = MENSAJE DE AMOR, PREOCUPACIÓN Y CUIDADO para nuestros hijos = NO HAY NECESIDAD DE LLAMAR LA ATENCION, por que YA LA TIENEN. No le den más vueltas. Así es y punto.
Ya establecida esta premisa: ¿Finalmente que pasa con estos “bullies”? Pues, lo que pasa, es que son unos niños consentidos a los que se les permite hacer o decir cualquier cosa, sin ninguna consecuencia. Por que pueden estar muy amenazados…Pero como dicen por mis rumbos: “Del dicho al hecho, hay mucho trecho”. Y si no cumplimos con nuestras advertencias, castigos y/o con las consecuencias que traerán sus actos, es como si fuéramos padres sordos, ciegos y mudos. No tienen ningún valor nuestras palabras, nuestras advertencias. O sea nos convertimos en bultos en la vida de nuestros hijos que dan la impresión (ya que un hecho vale más que 1000 palabras) de que en relidad ¡NO NOS IMPORTA LO QUE SUCEDA! Que NO hay problema, ni tampoco importan los efectos de sus actos gañanescos, aunque vayan en contra de su propia salud y bienestar. Por eso, constantemente, nos están mandando el mensaje: “¡A ver que pasa si hago esto? ¡Mmmmm, no pasó nada!”. “Bueno, entonces voy a probar con esto... ¡Tampoco pasó nada!” Y así, se va creciendo esa bola de nieve, donde nunca pasa nada, nunca hay castigo o consecuencia bien ejecutados, hasta que llegan a la agresión y falta de respeto hacía todos y todo, para ver quien demonios es el que les va a poner un “hasta aquí”. Y tristemente, ya en estos niveles, no son los padres de los niños los que lo hacen. Son, los padres de los niños “acosados y molestados” los que nos tenemos que poner a abrirles los ojitos y educar a los padres de los niños “bullies”, para que, a su vez, a veeeeer si se ponen las pilas y se ponen a educar sus propios hijos. Claro, si no les da flojera…
Así que imagínense, si ya de por si, a mi también, me da flojera educar a mis hijos. MÁS flojera me da educar idiotic parents de niños “bullies”, para luego encontrarme (el colmo), con la negación de la realidad en la que viven algunos de ellos, que no creen que sus pequeñines, sus angelitos, que se portan taaan bien en casa, sean capaces de hacer esas patanadas… ¿Saben que pienso cuando oigo ese tipo de replicas de estos señores y señoras? : ¡Que sus hijos son unos PERFECTOS desconocidos para ellos! Y papacitos y mamacitas, si a estas alturas ese es SU caso, con mucha pena se los digo, simple y llanamente: ¡Hacen, están haciendo y probablemente seguirán haciendo MUY MAL su trabajo como padres de familia! Good luck with that one!
Pd. Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia.
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